Ladrillos adeptos
a circunstancias sinusoidales,
que trazan una cartografía secreta
sobre el atlas del alma.
Ladrillos que dan aliento
a una escalera caracoleada
por la que ascienden olas
regidas por una inusitada idea.
Ladrillos que conforman peldaños,
uno tras otro.
No hay oportunidad para el descanso,
cabe solo la duda
para la perspectiva.
Ladrillos losas para un puente elevadizo,
tendido sobre el abismo
de la incredulidad.
Ladrillos tablón que vibran nerviosos
con cada paso dado,
sabidos del sobre peso de fe.
Ladrillos que erigen
los muros del faro inexpugnable,
apilados con cal del entusiasmo:
arcilla de firmes hechos.
Ladrillos mosaico que tapizan
el firme suelo
por el que hay que andar.
Ladrillos apilados
en una extraña experiencia anímica
que busca sentido,
razón y ser.
Ladrillos abigarrados
con un cimiento
mezcla de triunfo y realidad.
08-03-2026
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