Alguien un dia lo digo mejor, creo que fue Arjona, sin darnos cuenta nos dijo nuestra verdad
Yo no nací para soñarte
Ni tú para fijarte en mí
Qué te empujó para acercarte
La suerte al fin dijo que sí
La-ra-ra-ra
La-ra-ra-ra
La-ra-ra-ra
Nunca tuve que mirar al cielo para enamorarme sin embargo por azar de la vida, tú te fijaste en mi.
Tuvo que haber sido la suerte, dijiste que sí.
De negro como Batichita bailamos a sonido de los Rolling Stones.
Y lo demás fue historia, una historia que nunca olvidaré.
Alguien lo dijo mejor alguna vez —creo que fue Arjona— y, sin darnos cuenta, nos leyó el alma:
Yo no nací para soñarte
Ni tú para fijarte en mí
Qué te empujó para acercarte
La suerte al fin dijo que sí
La-ra-ra-ra
La-ra-ra-ra
La-ra-ra-ra
Nunca fui de buscar respuestas en el cielo, pero el azar decidió cruzarnos y, contra todo pronóstico, te fijaste en mí.
De negro como Batichita bailamos a sonido de los Rolling Stones.
Lo demás es una historia que solo el tiempo sabrá cuándo contar.
Por ahora, si quieres entender qué fuimos y qué somos, solo dale \'play\' a una de Arjona; ahí, entre sus letras, está escrita nuestra verdad sin filtros.