Ian Tejeda

Un Trago de Alcanfor 🧊⭐

En días donde las nubes le hagan al sol de cortina,
aunque se cuele la luz, siendo sabia;
si la lluvia no descansa, es bueno, de vez en cuando,
darse un trago de alcanfor.

Si al momento del oficio, la virtud se desmorona,
huela un bloque de alcanfor, que reacciona sin demora.

Si el hilo estrecho entre el odio y el amor
cede ante la tensión y se pierde;
si subvierte, si escatima, por nada sobraría
una dosis de alcanfor.

Si llega con las estrellas, o más lejos en el espacio,
pálpelo bien con las manos: está bajo el planetario.