Si muriera mañana,
viajaría hasta ti,
para juntos caminar
sobre la playa.
Si muriera mañana,
acabaría con mi orgullo,
para besar tus labios de manzana.
Si muriera mañana,
pero no pudiera verte,
te mandaría una carta,
para que sepas que nunca
dejé de quererte.
Qué cruel es el mundo,
qué infame es la distancia,
porque no puedo ni podría verte
si muriera mañana.