A veces la sed de tus mares vence mis muros
cargados de azúcar y de muchos disimulos
Contienen al mar de mis anhelos..
Te protegen a ti, de esta alma desbocada.
Un puñado de sueños que al besarte
se quedan en tus labios.
Y una tristeza sin revelarte
que esta en la palma de tus manos,
llenas con mi carne, con mis pechos ingratos
¿Cómo no sentirme completa...
aún cuando la luna esté menguando?