Aunque bajo la tierra esté
con mis cenizas un árbol han abonado,
con raíces muy profundas
bebiendo lluvia en sueño prolongado.
Aunque bajo la tierra esté,
mi amor no aprenderá a morir,
quedará viviendo en tu recuerdo
como una llama que se niega a extinguir.
Aunque bajo la tierra esté,
si alguna vez el viento roza tu piel
tal vez sea mi alma que regresa
para abrazarte otra vez.