No quise que en mis versos fueras lo recurrente,
¡amor!. Pues sé que todo en ti comienza y culmina
y por esa razón, para no ser incongruente
procuro al mencionarte no hacerlo por rutina.
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Ni has sido ¡amor! jamás, la asignatura pendiente
sí punto cardinal, el norte al que se encamina
directo el corazón y principal referente
que marca su sendero y la luz que le ilumina.
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Que si por ti he nacido al engendrar mi existencia,
crecí siempre contigo, pues noté tu presencia,
si hasta para mí unión te tuve en el pensamiento,
si fuiste el promotor de toda mi descendencia,
porque de ti no tuve en absoluto carencia;
formas parte de mí, que eres del alma sustento.
JOSE MARÍA CRIADO LESMES