Cuán te quiero, vida mía,
cuán te quiero, dulce amor,
de entre todas la mejor,
por tu perfecta armonía;
cuán adoro esa alegría,
esa ternura y candor,
eres la auténtica flor,
la vibrante melodía;
cuán disfruto tu sonrisa,
ese alegre y suave andar,
dolorosa lejanía;
mira mi alma que agoniza,
apenas puede ocultar,
su triste melancolía...