Graciela Vidal
HIJA
Aprendí a llorar en silencio,
desde las sombras ,
Volé surqué cielos ,
a mundos lejanos ,
llevándote en mi corazón.
Jamás te diste cuenta ,
de esa leve brisa que te abrazaba ,
de ese rayo de sol que te besaba.
Borraste mi existencia
como si nunca hubiera nacido ,
o como si al fin estuviese muerta.
Pero aquí estoy ,
de pie frente a ti ,
con mi amor intacto.
Curiosamente más fortalecida.
Tu abandono me hizo indoblegable.
Aún existo en mi cueva guarecida.
Aprendí a llorar en silencios,
me vestí de lutos ,con las lágrimas guardadas.
Te dedico mi perdón en el alba de la nada.