Andas por la vida
creyendo que sabes lo que no ves.
Eres el problema,
cuando la vida envidia la muerte en supervivencia.
El amor no existe más si cabe
renacerse del fondo del abismo sin pertenecer.
Ni cielo por infierno llama mía,
te regalo mi presencia del instante
por la eternidad de tu amor inexistente sobre mi piel.