Xwyz

El acantilado de Melodía

Bordeas el acantilado

por el musgo que crece

entre líneas y el vértigo

que va de lo que fuimos

a lo que ahora somos

te impide despegar:

Cantas a sol el pan con huevo

y pagas por un pan con palta

con la cerveza en la mano.

Oyes su voz desde abajo,

el atajo al desequilibrio del misterio

con tu ropa flotando en el pasillo.

Oyes, niño, que se mece todo

el puente de los suspiros,

el malecón, el frío y quiero

pasar tiempo contigo

y saltarme la cosecha,

las manos con ishangas

y las dagas del sol en la garganta…

(La siembra fue la mecha

que nos trajo hasta aquí.)

Aquí el grillo se quema,

se carboniza y se orina

en los arbustos ocupados

con parejas encendidas…

Regresemos a la orilla,

la luna arroja pelícanos

y gaviotas en la niebla

del borde la cama

partido en dos y dos

son cuatro actos salvajes

meciéndonos del rencor

al perdón que nos ahoga,

oh, silencio ensordecedor,

oh, mi amada Melodía.