En medio de una roca
germina una fruta; esta
es tierna, suave, jugosa y dulce.
La roca es parte de una montaña
y yace afanosa frente a un precipicio,
testigo antaño del tiempo.
La fruta es la esencia de un ser
por nacer: pensamiento, sentimiento
y razón de vida.
Sobre una montaña que contiene
una roca y en su centro, vital,
impaciente; late la estadía del ser.
Hernán J. Moreyra