A veces llega sin avisar,
como un susurro en medio del silencio.
Se cuela entre mis pensamientos
y vuelve a abrir puertas que creí cerradas.
Es un recuerdo que camina conmigo,
una sombra pegada a mis pasos.
Aunque el tiempo siga avanzando,
él se queda, quieto, mirándome.
Vive en canciones olvidadas,
en lugares donde ya no vuelvo,
en palabras que nunca se dijeron
y en silencios que aún duelen.
He intentado dejarlo atrás,
enterrarlo bajo nuevos días,
pero siempre encuentra el camino
de regreso a mi memoria.
Y así permanece,
como una luz lejana en la noche:
no ilumina lo suficiente para volver,
pero tampoco se apaga para olvidar. ✨