Te fuiste de mi vida
y te llevaste contigo
los sueños que aún dormían
las promesas que creían en mañana
sin escuchar el eco de un corazón
que aún te amaba ,
te fuiste…
Y mi alma aprendió ese día
que una mirada dice más
que mil palabras de despedida,
te fuiste…
y algo dentro de mí se rompió
porque aunque el tiempo pase
hay cosas del alma
que no aprenden a irse
siguen ahí para recordarme
que una vez amé de verdad.