Como chocan vulgares las palabras
y algo de letras mi carrocería,
son tan duros sus golpes y estropean:
el viaje a ciudad cultura a donde ir podría.
Puesto que no he sabido manejar en estas calles,
lleno de baches de boca de banales,
pues mi nave se estaciona en marginales;
quebrados pavimentos de diálogos triviales.
Revolución diezmada en terracería vocabulario;
necesito de una libre, en su asfaltado coloquio,
para avanzar a más de cien en un grueso literario.
Y yo quiero llegar donde esa cuna,
metrópoli donde abunda el gran acervo,
ahí la palabra en viajes recircula,
y coches que llegan a más ciudades verbo.
Y cuando llegue ansioso a la gran ciudad cultura,
mi coche mudara en carrocería,
ahí lo pulirá palabra de estatura,
cuando fine en talleres literarios su interna hojalatería.
Isaías Glez.