Paso a paso recorro este camino,
donde el destino me dio un duro golpe;
me perdí en un laberinto repentino
de una realidad que me parece torpe.
Me agobia esta oscura monotonía,
el imaginar que no desperté tu interés;
pero mi alma noble no se rendiría,
aunque el rencor quiera ser juez.
Acepto el vacío y la fría verdad,
sin dejar que el odio sea el actor;
guardo mi esencia y mi integridad,
pues siempre habrá un mañana mejor.