Aunque el destino nos separe hoy,
mi corazón siempre será tuyo, mi amor.
En cada latido, en cada pensamiento,
tu recuerdo vivirá en mi firmamento.
Entiendo que ya no quieres seguir,
que nuestro camino juntos llegó a su fin.
Aunque mi alma se resiste a aceptar,
debo dejarte ir, mi amor, y volar.
Te amo con cada fibra de mi ser,
y aunque duela, te debo ver crecer.
Libre, feliz, sin ataduras ni dolor,
aunque eso signifique perder tu amor.
Guardaré en mi memoria los momentos,
las risas, los sueños, los juramentos.
Y aunque ya no estés a mi lado,
siempre serás mi amor adorado.
Vuela alto, mi amor, sé feliz,
y aunque lejos, siempre te recordaré así.
Con el amor más puro y sincero,
en mi corazón, por siempre te venero