En las cosas del querer
el pararse a analizar
y palpar la realidad
conviene. Puedes creer
con mucha facilidad,
cuando te vienes arriba,
que te sonríe la vida,
que todo es felicidad,
y conviene examinar
si todo va viento en popa,
o si en algo te equivocas.
Un baño de realidad
tomar cada cierto tiempo
es cosa muy conveniente,
por si el corazón te miente.
En tu caso, por ejemplo:
no te vayas a pensar,
que me tienes tan pendiente,
no te echo de menos siempre,
tan solo cuando no estás.
© Xabier Abando, 06/03/2026