Llaneza

En el devenir

Por ser quién es,

sus gestos sanaron 

hondas heridas,

y su sonrisa iluminó

mi tristeza sombría.

En el silencio tenue

susurro su nombre,

para que se expanda

en los rincones,

y en su ausencia 

sienta su alma 

me arropa.

Recuerdo lo vivido;

sus cálidos besos 

y la desnudez

de la tímida pasión.

Espero ansiosa que,

las alas del tiempo

lo retorne a mi vida.