Juan Roldan

Río de fuego

Río de fuego que abrasa mis venas,

son tus caricias en noches serenas.

Y en cada roce tu piel me reclama,

como una llama que nunca se apaga.

 

Sed insaciable que tu fuego sacia,

esperando el renacer de la aurora

y el sosiego de los fuegos calmados,

entre satenes y plumas doradas.

 

Mirando la luz del cielo estrellado,

buscando la comunión de las almas,

donde hablamos sin decirnos palabras.