Elena de Mayo

Alas

La soledad 
Sin pensar
Da enormes alas para volar

Pero si el vuelo no sabes alzar
Habrá un peso más al caminar,
No está mal,
Es asimilar
Reinventar
Rediseñar,
Aunque de la nada
Debas empezar

Conocer tu dolor
Reconocer de donde apareció
Entender que con el pasar del tiempo
Quizá las heridas 
Han dejado huella en tu vida
Una huella que ha marcado
Quizá 
Tu identidad,
Tu forma De actuar,
de pensar,

Bendita fragilidad
Que te recuerda la humanidad
Porque quizá, no hay tanta piedad

La locura del ego,
Es cuando tratamos de 
de esconderlo.

Pero no se trata de juzgar,
Más bien de asimilar
Amar, Aceptar
Perdonar y edificar;
Ayudar a sanar quizá,
O simplemente dejar caminar.

Bella sensibilidad 
Y sabiduría celestial;
Es lo que el ser
Puede hacer.

Aún en la debilidad
Poder reflejar
Verdadera autenticidad
Sin maldad, 
Sin odiar.

 

Estás alas crecieron 
A través del tiempo;
Se ensancharon con su partida
Sin su despedida.

Al ver las alas, vi, 
que
Una parte de mi corazón,
No estaba allí,
Se lo llevo, 
con él se marchó,
y dejo un profundo dolor;
Ese que me recordó
O que también me enseñó
De Aquellas medicinas 
Que pueden sanar mis heridas
También quizá fortalecer:

Una compañía
que mime a tu niña,
tu niña interior, que solo busca amor
que necesita paciencia, calor 
y no le cae mal un poco de comprensión.

la niña que también necesita sanar,
esa que solo JESÚS
sabe cuidar,
porque en su debilidad 
también puede lastimar.