Lucía gómez

PROMETÍ QUE VOLVERÍA...

Ya está bajando el sol

y la tarde, parece que se duerme.

La noche ha de llegar y él está lejos.

Cuando la gente se va,

deja un gran vacío en los pasillos

y huellas de su espalda en los cojines.

La casa es una alfombra,

una espesa hojarasca,

una violeta que quiere florecer.

Prometí que volvería y he vuelto,

aunque la gente se haya ido

y la casa me arrulle

con su dulce...

silencio.

L.G.