Qué linda se ve la luna me dijiste
como quien descubre
un secreto antiguo en el cielo.
Está hermosa,
con ese brillo propio
que aun en la oscuridad
ilumina mis letras.
Quizás está en su apogeo,
porque al verla tan imponente
las estrellas se vuelven tímidas
y guardan silencio.
Tiene esa figura
perfectamente imperfecta,
esa forma que la arranca de lo común
y la vuelve única.
Por eso es distinta:
hasta el sol le concede su espacio
cuando llega la noche,
y yo…
yo también le daría un lugar dentro de mí.
Y mientras observo su belleza
yo quedé en silencio,
tonto y atónito ante tanta luz,
admirando sin decir nada.
aunque,
si te
soy sincero,
La luna también