Dicen que las leyendas
viven en libros viejos,
entre páginas amarillas
y palabras olvidadas por el tiempo.
Pero hay una que no duerme
ni descansa en el papel.
Camina por los caminos del mundo
con el polvo pegado a los pies.
Nadie sabe de dónde viene,
ni en qué historia nació.
Solo cuentan los vientos
que muchas batallas vio.
Sus pasos suenan como ecos
de siglos que ya pasaron,
y en sus ojos se reflejan
los sueños que no callaron.
No busca fama ni gloria,
ni tronos, ni coronas de rey.
Solo sigue caminando
porque así lo dicta su ley.
Y cuando alguien pregunta
si la leyenda es verdad,
el silencio del camino responde:
—Aún sigue caminando…
en algún lugar. ✨