Llegarás.
Te espero
sin mirar la hora,
como se espera algo
que quizá no existe.
Dejo la puerta abierta,
no por fe,
sino porque me cansé
de cerrarla.
No sé quién eres,
cómo eres,
ni qué sueños traes,
pero algo en el silencio
me habla de ti.
Llegarás un día,
sin aviso,
como llega lo que es real.
Yo estaré un poco herido,
quizá también tú.
Y cuando te rías
de mi forma de ser,
voy a entender
que esta larga espera
no era por ilusión.
Era por ti.