El arrepentimiento llega
cuando el ruido del orgullo se apaga
y el silencio empieza a decir la verdad.
Llega tarde,
cuando las palabras ya hirieron
y el tiempo no vuelve atrás.
Es una voz suave pero firme
que pregunta en la noche:
“¿Por qué no pensaste antes?”
Y entonces el alma entiende
que muchas batallas se pierden
no por falta de fuerza,
sino por falta de corazón.
Porque a veces
la mayor tristeza del ser humano
no es equivocarse…
sino darse cuenta
cuando ya es demasiado tarde.
Dani
5/03/2026