Tu cielo y mi llanura,
en una situación tan dolorosamente alejada,
que entristece al poema...
Pues el aire nos distancia,
como en una película ambiental mal montada,
con su invisible presencia...
Tu cielo y mi llanura,
son el desamor de una prórroga perpetua,
donde el tiempo continua...
Sin fiesta en mi hábitat,
sigo interiorizando la desventura de mi tristeza,
aunque cante la luz del día...