Historias y aventuras
son la dulce infancia.
Juegos e imaginaciones,
vida sin preocupaciones.
Piratas y princesas,
soldados y doctoras,
abogados y veterinarios.
Es la dulce infancia,
un mundo donde
todo es extraordinario.
Sueños, anhelos,
son sentimientos
que crecen
en la infancia.
Mundos mágicos,
juego de casitas,
viajes a la luna,
mentes despiertas.
Es la dulce infancia.
La edad del recuerdo
donde lo imposible
Siempre era posible.
Solo hacía falta
soñarlo o imaginarlo.
Eso es la hermosa infancia
que el adulto no debe
dejar perecer…
para no perder al infante
que lleva en su ser.