Volví,
como quien se mete en la piscina,
poco a poco,
temblando con miedo.
Volví,
un día más,
otra noche en vela,
otro poema simplón.
Volví,
como si me hubiera ido,
como si las cenizas no indicasen el fénix,
como si esto de sentir,
de vivir,
de volver,
fuera una elección.
Volví,
para coser más poemas,
entretejer más versos
y tal vez,
solo tal vez,
para escribir sobre ti,
seas quien seas
y estés donde estés.