Mía

Checha

Y como sucede en ciertos ciclos,
la Gran Maestra descendió del reino de los cielos.

Con sus alas de luz
y su compasiva mirada,

señaló a quien sería el fruto del próximo nacimiento.

Y así, como una ráfaga de viento,
te llevó consigo,

asegurándonos que te reencontraríamos
en el más allá…