LeLe Kafka

Mi muñeco rubio

Que extraña y dura sensación la de

volverte a ver. Sentí mi corazón  latiendo,

mis piernas tambaleándose, un frío recorriendo

mi interior.

 

Que extraña y dulce sensación, la de saber

que estás bien. Extrañaba tu rostro, tus ojos,

tus rizos de oro. Quizás yo te busqué, quizás

fue a propósito para verte.

 

Que extraña y dolorosa sensación, notar que

te perdí. Te me fuiste de las manos. Te gusta

alguien, y lo sé.  Y me duele, me duele que hayas

salido adelante tan fácil.

 

Mientras yo sigo aquí, esperándote tontamente,

pensando que aún me quieres. Que imbecil fui,

que idiota soy. ¿Me culpas por seguir amándote?

¿Qué me hiciste?

 

Me hiciste daño, eso fue, y aún así, te sigo

como una cachorra perdida. Me dueles, me 

lastimas, me matas, me agobias, y aún con

todo eso, te amo dolorosamente.

 

¿Quién te va a amar, tanto como yo lo

hago? Nadie, esa es la respuesta, nadie.

Pero nadie soy yo, y nadie me consideras

 

Mi bello muñeco rubio, ya no eres mío, y 

ya no es propicio que te considere mi 

bella musa que inspira los poemas

que verso.

 

No es justo para ti, ni lo es para mí.

Te amo

Te amo, vuelve

Te amo, mírame

Te amo, escúchame

Te amo, quiéreme

Te amo, llámame

Te amo, ámame