Esta tarde lloviendo estaba,
y en cada gota que cae
resuena una tonada,
como si la vida hablara.
La perdición de mi vida,
la amargura de mi alma,
se mezclan con lo triste de la lluvia
y la dulzura del agua.
Porque así es la vida:
una mezcla de dolor y calma,
de tormentas que nos hieren
y lluvias que sanan el alma.