«Mi Khalifa,
ni la luna de Al-Ándalus
tiene la luz de vuestra mirada;
que susurra secretos
que solo yo escucho»
Las noches de Córdoba ciñen
la estrella que os nombra,
entre las azules sedas
y los rubíes de vuestra boca.
Serán vuestras noches blancas
como mis días negros.
¡No hallaré nunca el lino
donde escribís vuestros secretos!
Ni las lunas de Al-Ándalus
tienen más luz que vuestra mirada;
que susurra secretos
que solo yo escucho.
Que en la última plegaria
me guarde vuestro crepúsculo.
Vuestros crepúsculos.
يا غروبكم
Claudio M. López ©