«Mi Khalifa,
ni la luna de Al-Ándalus
tiene la luz de vuestra mirada;
que susurra secretos
que solo yo escucho»
I
Las noches de Córdoba ciñen
la Estrella que os nombra,
entre las azules sedas
y los rubíes de vuestra boca.
II
Serán vuestras noches blancas
como mis días negros.
¡No hallaré nunca el lino
donde escribís vuestros secretos!
III
Ni las lunas de Al-Ándalus
tienen la luz de vuestra mirada,
que susurra secretos
que solo yo escucho.
IV
En la última plegaria os guarde
vuestro crepúsculo.
(Oh, vuestros crepúsculos)
يا غروبكم
Claudio M. López ©