LOPEZ VARAS

AUSENTE

Oh, mujer ausente, te nombro en la distancia,
como un eco de amor que no sabe callar;
eres llama encendida en mis noches en calma,
una herida de luz que no quiere cerrar.

Fuimos fuego y vértigo, pura inocencia,
dos almas ardiendo sin miedo ni ley;
y hoy guardo en el pecho tu leve presencia,
como un sueño imposible que no olvidaré.

Te pienso en silencio, te siento en el viento,
en la sombra que abraza mi soledad;
y aunque intente olvidarte por un momento,
vuelves siempre, insistente, como tempestad