Lia 26

Igual que ayer

Él sabía mis emociones,

mis caídas y mis subidas.

Sabía lo que sentía

y aun así supe que me terminaría.

 

Pero si él hubiese cambiado,

¿crees que seríamos felices?

 

Simplemente no.

Porque él y yo

no fuimos destinados.

 

Me mintió de la manera

que jamás quise aceptar.

Me ilusionó

y yo fingí no verlo,

porque es difícil amar

cuando amas con todo el alma

sin dejar aliento.

 

Luché y luché por tu amor,

un amor no correspondido.

 

Y un día me cambias

por alguien “mejor”.

 

O simplemente te vas,

sigues con tu vida

y aquí estoy otra vez,

extrañándote.

 

No porque no te haya olvidado,

sino por la nostalgia

de lo que fuimos.

 

¿Cómo pudimos ser “novios”

si jamás fuimos nada?