Jesús Ángel.

El caracol 🐌

 

Si todo lo que se ignora y la inmensidad de la comprensión es posibilidad de conocimiento,

 

y lo aprendido apenas un fragmento de lo que queda por alcanzar,

 

entonces se sabe más por lo que se desconoce que por lo caminado o por andar.

 

Ni con un millón de vidas se agotaría lo que hay por comprender en este laberinto que llamamos eternidad.

 

Y así, avanza el caracol sobre la tierra, procurando humedad, 

con sus antenas como brújula y guía, hacia suelo más fértil, hacia mayor complejidad, profundizando en cada paso que da:

 

En una escalinata que tuvo principio y desconoce final.

 

Como un grano de arena en dirección al mar, camina lento, con la mirada al frente, sin volver atrás.

 

Y en ese ser y estar, sabe más por lo que ignora que por los peldaños ya recorridos y los que aún quedan por alcanzar.