Juan_esteban8a

Y me preguntaron

Y me preguntaron: ¿Dios existe?
Y yo, con la soberbia encendida en la boca,
con el más dulce de los sacrilegios ardiéndome en el pecho,
respondí que sí.
No por su gloria remota
ni por los milagros que flotan en el cielo,
no por la promesa del perdón eterno.
Sino por tus ojos azules,
mares cansados donde mi sed descansa.
Por tus manos ajadas,
tierra trabajada por la vida.
Por ese rostro blanco,
pan recién nacido de la aurora,
claridad que se derrama en mi noche
como leche tibia sobre la sombra.
Porque te creo, igual que a mí, imperfecta,
hecha de grietas y de temblores,
pero tocada por una gracia secreta,
misteriosa y profunda
como la raíz oscura
que sostiene en silencio al universo.
Me preguntaron si Dios existe.
Y pensé en ti.
Y desde lo más hondo de mi cuerpo,
donde la sangre pronuncia tu nombre,
supe que sí.