El amor que huye
cuando mengua el cielo,
no es final del fuego,
es pausa en el vuelo.
Palabra fría
que atraviesa el alma,
cortando caminos,
abriendo abismos.
Pero hay un latido
que guarda la calma,
y sigue encendido
con tus vivos bríos.
Calzados cansados,
triste peregrino,
va cortando el viento
buscando destino.
Soy tallo herido
que el invierno agita,
doblado en la sombra,
casi sin abrigo.
Pero bajo tierra
late el motivo,
tus tiernas raíces
fortaleza viva.
Me sostienen firme,
rescatan mi vida.
¡Mira para arriba!
El sol es eterno,
tras todo invierno
vuelve el lucero.
Aunque el amor huya
no deja de arder,
porque la esperanza
renace otra vez.
¡Mira para arriba!
El sol es eterno…
Tras todo invierno
vuelve el lucero…
¡Mira para arriba!
El sol es eterno…
Tras todo invierno
vuelve el lucero…
¡Esperanza viva!
¡Vuelve a nacer!