Ya ni siquiera escribo porque me urge,
Y aunque estoy tranquilo en mi apartamento
El cautiverio y la soledad me unden.
Sin flotador ni hablidad, pero con vida..
Ladridos desesperados, quejas y el paso de vehículos sostienen mi cuadra.
Pero algo no encaja
Nadie es parte de mí
He aquí; lo irónico de la sociedad
No quiero criticar, prefiero juzgar
Porque ante una sonrisa
Cualquiera es presa del mar.
Ahora el desorden es moda
Y yo soy su referente.
Desde mi zapato, el mundo no huele tan mal.
Sin afán se descubre aquello
Que te envuelve cual gabán.
Luego me asomo
Observo la multitud
Hasta que recuerdo la estrechez de mi placard
Y no todo es mal
Aunque eso no importa
Cuando son amigos los que vienen y se van