MELODÍA INTERIOR
Por soñar contigo, mujer
escribo cada mañana,
desde que llegaste a mí
toda estrofa es tu ventana.
Al imaginar tu risa
veo al sol más dulce arder,
y su lumbre tiene el eco
de tu voz y tu querer.
Soñarte es tan natural,
mujer, como el florecer,
no sé qué magia trajiste
que me hace tanto querer.
De soñar en cada instante
tu mirada y tu dulzura,
sabes… Eres mi aurora
y mi más pura ternura.
— LMML