“Hay confesiones que se dicen en unos simples garabatos…”
Dime…
Que tengo que hacer…
Para acercarme a ti,
Para que no solo me leas,
Sino también que me sientas…
Dime…
Que hago para tocarte,
Para deslizar mis manos en la orilla de tu piel,
Sin que esto te ofenda,
Sin que esto te asuste,
Como le hago…
Para no quedarme con estas ganas,
Con este antojo que nadie me quita,
Con este deseo que siento…
Cuando estás tan cerca,
Cuando suspiro con tu aroma…
Dime…
Si piensas un poco en mí…
Si por una noche…
Te quito el sueño,
Si solo me meto en tus pensamientos,
Si te inquieto por una noche,
Si al despertar recuerdas ese sueño húmedo...
Dime…
Que puedo hacer…
Para provocarte,
Para despertar esa mujer apasionada,
Esa que se muestra con una sonrisa tierna,
Con una mirada coqueta,
Con ese aroma que su piel desprende,
Que marea mi juicio,
Que me despierta mi cuerpo,
Y me pone tan inquieto,
Que robar un beso…
Sería lo más mínimo que merezco+…
Por esta agonía que siento,
Por esta pasión que me consume por dentro,
Por estas ansias tan solo de rozar sus labios…
Mientras su pecho se va agitando cada segundo…