Espero tu llegada en dónde el sol y la luna se ven
a los ojos, los amantes, no importa que tan cansados estén
amor mío, vuelve a casa, y todo estará bien
vuelve a cuando nunca te subiste a ese tren
pero así como te fuiste, se que volverás
y como siempre, diré tu nombre ante cada estrella fugaz
fue una gran historia, inigualable y audaz
¿estoy lista para tu llegada, para reencontrar la paz?
la pregunta se repite, una y otra vez
¿cómo leo cartas escritas al revés?
¿en qué nos convertimos cuando el reloj marca las tres?
y la respuesta se asoma cada que me ves
después de mis suplicas, volviste de repente
y como lo has hecho antes, me volviste transparente
lo que daría por volver a saltar de la pendiente
lo que daría por decidir entre ‘nunca’ y ‘eternamente’
pero después de un tiempo, después de verte en navidad
aprendí que negarte duele más que la verdad
tengo todo lo que quiero, amor y personalidad
pero aún me pregunto si sentiré la misma felicidad.