Carlos Baldelomar

+ CASI PUEDO OIRTE +

Casi puedo oírte.

Alguien diría
que es el canto nocturno
de un pájaro lejano.
Pero no,
resulta que vos cantás distinto.
Es más bien
la letanía del grillo
que golpea mi ventana,
algo que uno aprende a leer
en las mareas
con las que nos arrastran las noches.

Entonces entiendo:
vos te parecés más al silencio.
Y son solo tus pasos
llevándolo a hurtadillas
de la mano.

Mientras yo finjo que duermo
y no escucho
que cierres la puerta.