Hay una ruta de plata
que no entiende de fronteras,
donde el alma se desata
y vuela de mil maneras.
Si la distancia es un río
mi verso es el puente fuerte,
que a mí no quita este frío
con la dicha de leerte.
No hay tristeza en este camino
aun que el paso sea lejano,
pues manso nuestro destino
que nos diéramos la mano.
Que la música no pare
que el poema sea el aliento,
y aunque el mundo se separe...
¡Nos une el mismo pensamiento!
HorizonteCompartido
©Violeta