A mí primer nieto
LANZARÉ HECHIZOS
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Centellea en mi pecho un lucero esplendoroso.
Hechiza mis pupilas, luminoso cuál oro.
Es un niño pequeño, travieso, mi tesoro.
De ternura se viste, inocente, muy radioso.
Su mejilla tan tersa, su piel acariciante
Provocan mis papilas y llaman a los besos.
Sus ojos en los míos son dulces aderezos.
Su risa es melodía, también es comediante.
Mi pequeñito Samuel, eres mi primer nieto,
Habitas en mi casa como un sol que amanece.
Sueño para nosotros de risas, travesuras,
De futuro cómplice, de un horizonte quieto
La más bella promesa que la mañana ofrece.
Por ti lanzaré hechizos, diré buenaventuras.