Algo en mí
se acomodó en ti
como si siempre hubiera
sido su lugar.
Hay una intimidad
que no necesita manos,
que empieza en la cercanía,
en esa distancia mínima
donde los cuerpos no se rozan
pero el deseo sí.
Y me quedo...
no porque deba.
sino porque hay algo
profundamente mío
que despierta cuando estás.
~
Algo que ya no quiere dormir.