Lord Maikol

Gradatim | Parte Primera

I

Aunque su afán sea de espía

Aprecio más su vida, que la mía

Al final el viento siembra, recoge

lo que uno

 

Y aunque el camino sea largo

y los días cortos seré patria

y no patriota, esclavo y no esclavizado

mendigo pero nunca poeta

 

Al igual que termina, empieza el día

que nunca se deberá acabar

Pero cuando empieza el siguiente y

mañana se convirtió en ayer

el viento desdichará fuerte y sobrepesando

al paso su gloria

que espera erguida al intercambio:

¡Fundios claveles, renaced fusiles!