Olvídese de mí,
olvide mis labios
reposando en su calma,
mis manos
tocando su alma.
Arranque de su interior
las palabras
que nacieron de mi corazón.
No lo odio,
pero ya no lo amo.
Así que váyase…
prefiero llorar un instante
que vivir un infierno
a su lado.