Ha llegado nuevamente a mi vida
luego de huirle por décadas y décadas
el caos infame que me suprime
las ansias de relajación y de deleite.
El insomnio se encima a mis pestañas
y muerde mis lagrimales,
la decadencia se abre paso
con el calzado incómodo
de los opresores.
Mucho me temo que, por esta vez,
hemos perdido el reino
y sus ruinas son pasto fácil
de las auroras boreales
y los mantras trascendentales.
Sueño con una paz
imposible y necesaria,
me incordia este caos
que desorbitado
todo lo devora con su paso
de dragón y basilisco.
He de ser confinada
a las oscuras mazmorras
de la noche tardía
inacabada y prepotente.
Pero aunque infame
y grotesco él
no me absorberá
los tendones y las usuras.
OLLIN
02/03/2026