Moshiita Piadosa (LMP)
LA TORMENTA
Bajo la tormenta entendí que no todo es oscuridad,
Que ya no soy aquella pequeña que por todo solía temblar,
Que cuando escuchaba su nombre completo solía llorar.
Ahora soy una adulta,
Que aun guarda cicatrices del ayer,
Que ha atravesado tormentas en silencio,
Con relámpagos y truenos, que nadie más escucho.
Ahora soy refugio,
Techo para mis seres amados,
Abrazos sinceros.
Aunque por momentos,
Me vuelvo vulnerable
Y sigo siendo aquella niña
Que se paraba bajo la lluvia a llorar.
Muchas veces intente consolarla
Saque fuerzas del orgullo que guardaba dentro,
Y frente al espejo le dije a esa pequeña,
Ya eres adulta, ya no puedes llorar,
Porque el llanto no soluciona nada,
No cura las cicatrices, y menos el pasado.
Ahora es tiempo de aprender a bailar bajo la lluvia,
De sonreír con el corazón roto,
De amar y ser amada,
Y que todo se sana.
Porque hablar del pasado te libera,
Porque llorar es sano, pero debes soltar,
Porque amar es una decisión
Que se toma con el corazón.
Y a veces cuando el cielo esta gris,
Me quedo parada pensando,
En todo lo que avance,
Y a veces abrazo ese recuerdo de mí,
La veo, y le digo “Ya no estás sola”.
Porque para salvar a los demás,
Tuve que aprender a salvarme a mi.
Antes de abrir un paraguas para otros,
Tuve que abrirlo para mí.
Porque para amar a alguien,
Tuve que quedarme bajo la lluvia y amarme a mí.
Antes de dar todo por los demás,
Me salve a mí.
No es débil, quien se protege.
A eso se llama madurez,
Valentía y amor propio.
Ahora soy adulta
Pero aun guardo a esa niña dentro de mí.
A veces me toca abrazarla, sanarla y amarla.
Y solo en ese momento
La tormenta encuentra la calma.